viernes, 20 de febrero de 2009

BARÓN ROJO: ¿NO VA MÁS?




Recientemente se ha confirmado la reunión -en principio para un concierto enmarcado dentro del Festival Matalway en Zaragoza este próximo mes de Junio- de la formación original de Barón Rojo. Durante una sola jornada, los hermanos De Castro, José Luis Campuzano y Hermes Calabria dejarán atrás sus numerosas y más que públicas reyertas y descalificaciones mutuas. Se me escapan, y de hecho, me interesan bien poco los motivos reales que abocaron al grupo a la separación en 1.989 y los que hoy han conseguido esta reconciliación, me conformo con disfrutar de la emoción que provoca una noticia que muchos llevábamos esperando, seguramente sin grandes expectativas sobre el resultado, desde el final de la gira de presentación del deleznable 'Obstinato'
La lógica me dice que, al menos por parte de los cuatro elementos interesados, esta reunión se realiza bajo unas premisas puramente crematísticas y para nada artísticas o sentimentales. Sé también que los Hermanísimos no cruzarán más que las palabras necesarias con Serpa y Hermes durante el tiempo en que afronten juntos los ensayos y la promoción del magno evento. Lo más curioso del caso es que me da exactamente igual; en los últimos lustros he experimentado sensaciones como mínimo gratificantes con algunas celebradas reuniones, todas ellas, no lo dudemos ni un instante, provocadas a causa de carreras en solitario fracasadas o para alimentar cuentas bancarias en pos de una jubilación de lujo. Porque, a estas alturas de la película, nadie me hará creer que Peter Criss fue compañero de confidencias de Paul Stanley durante la gira Alive Worldwide, que Ronnie James Dio aprovecha las noches libres de las giras de Black Sabbath (ellos siguen empeñados en llamarlo de Heaven And Hell) para ir al teatro con Tony Iommi, o que Steve Harris invita de forma regular a Bruce Dickinson a compartir su barbacoa al aire libre.

La realidad es la que es y todos tenemos que sacar nuestras propias conclusiones de ella . Con Barón Rojo, soy plenamente consciente del estado físico y creativo de todos sus miembros (discos como 'Desafío', 'Arma Secreta', '20 +', 'Ultimasmentes', o el impresentable directo 'Desde Barón A Bilbao' son indignos de los creadores de 'Metalmorfósis'; de la reciente cosecha de Campuzano en solitario, por desconocimiento prefiero no hablar, aunque creedme, me temo lo peor) y de las posibilidades reales de que de todo esto salga alguna cosa realmente emocionante. En mi caso, la ilusión por revivir algo que experimenté de refilón (recuerdo vagamente a unos Barones en proceso de desintegración en Junio de 1.987, durante la gira de presentación de 'Tierra De Nadie') puede más que el hecho de estar casi seguro que muy probablemente no merecerá la pena. Os aseguro que me encantaría escribir la crónica post concierto teniendo que tragarme esta última frase, nada me haría más feliz. Si los 100 minutos que los madrileños y el uruguayo pasen sobre el escenario del Metalway merecen verdaderamente la pena, poca gente será más feliz que un servidor. Las horas que pasé frente a la televisión con la cinta de video preparada en épocas de 'Casi Me Mato', 'Breakthoven' o 'Cuerdas De Acero', son testigo mudo de la pasión que, y lo afirmo de forma completamente sincera, me gustaría recuperar y no abandonar nunca más.

1 comentario:

Miguel Angel dijo...

A mi también me sorprendió mucho esta reunión y creo que sería un buen momento para despedirse grabando ese concierto y no esta cosa que van a hacer o han hecho ya con la orquesta sinfónica. Después de todo que han dicho (especialmente Carlos de Castro) supongo que el sapo que se ha de tragar es demasiado grande pero ya se sabe...'Never say never'.
¿No os parecería más creible e incluso más apetecibe una reunión de LEÑO?. A mi si.
Miguel. Asturias