Mostrando entradas con la etiqueta memoria histórica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta memoria histórica. Mostrar todas las entradas

jueves, 24 de marzo de 2011

THE STALIN: KAMIKAZES PUNK


El homenaje soulmoveriano a tierras niponas continúa; y habiendo tocado palos rockeros y metálicos, ahora es el turno de bajar a las cloacas. De darle a los tres acordes con rapidez y mala leche.
La eclosión de la escena punk japonesa, al rebufo de pioneros británicos y estadounidenses que todos conocemos, nos trajo un buen puñado de bandas que, aún desconocidas para la mayoría del público occidental, cuentan con trabajos de lo más recomendables. Si os apetece profundizar en el tema, no pérdais la oportunidad de escuchar a gente como GISM, los delirantemente geniales Aburadako, Gauze y, especialmente, los siempre reivindicables The Stalin.
Con un nombre como el suyo, estaba claro que estos pollos (considerados por muchos como Los Sex Pistols nipones) buscaban llamar la atención. Afortunadamente, su propuesta iba más allá de la provocación barata y en su corta existencia -apenas cinco años de carrera, aunque luego fueran 'resucitados' por su líder, Michiro Endo-, los Stalin nos dejaron un puñado de canciones que, tres décadas después, siguen quitando el hipo. Desde sus inicios ramonianos (el EP Stalinish) a su más explotada vertiente hardcore (imprescindibles Trash, Stop Jap y el histérico Mushi) o su canto del cisne más allá de límites y etiquetas (el controvertido, aún formidable, Fish Inn), la corta trayectoria del combo refuerza todavía más la frescura y la urgencia de su música, de fuerte ideología izquierdista, actitud kamikaze y certero mensaje.
Endo llamaba a sus textos 'tankus' (híbrido imposible entre haikus y tanques), poemas hirientes dirigidos a la sociedad fascista y sus adormecidas mascotas. Y aunque temas como «Dendo Kokeshi», «Warushawa no Genso», «Ing'O» o la imprescindible «Romanchisuto» no hirieran de muerte a su enemigo, treinta años más tarde continúan luciendo bonitas cicatrices.

viernes, 18 de marzo de 2011

RECORDANDO A RAY GILLEN


No, no es hoy el aniversario de su muerte, aún queda lejos, concretamente en diciembre, pero cualquier momento es bueno para recordar a este portentoso vocalista fallecido en 1993 a causa del dichoso síndrome de inmunodeficiencia adquirida. Dejó un legado escaso, siendo su pináculo particular los añorados Badlands, uno de los mejores combos de hard rock de clara ascendencia blues, en pocas palabras unos dignos herederos de Led Zeppelin. Y ahora gracias a las mas o menos recientes reediciones de DeLuxe de Seventh Star y The Eternal Idol de Black Sabbath podemos disfrutar en edición oficial un poco más de su privilegiada garganta.


Todos los que hayáis seguido las peripecias de Tony Iommi sabréis que Ray no grabó ninguno de los dos discos, pero su entrada en escena salvó los trastos al bigotudo guitarrista en esta turbulenta etapa de su historia. La reedición de Seventh Star incluye como bonus CD un directo de la gira del susodicho trabajo, y el vocalista que nos ocupa está como frontman, sustituyendo al por entonces totalmente ido Glenn Hughes. Un directo que si bien no tiene un sonido pristino  si que nos muestra a un Ray Gillen pletórico, a tope de facultades y sacando adelante con mucha personalidad todos los temas ya sean de la època Ozzy, Dio o Hughes.


En The Eternal Idol el vocalista es Tony Martin, el disco no es que sea imprescindible, es un correcto álbum de heavy metal de la época, aunque lo interesante de esta nueva edición vuelve a ser el segundo disco, el mismo álbum pero con la voz de Ray Gillen, pistas que fueron regrabadas luego por Martin al largarse Gillen, ya que no veía clara esta aventura con el zurdo guitarrista. En esta versión con Ray los temas ganan muchos enteros gracias a sus prodigiosas interpretaciones llenas de fuerza, garra y pasión, y es que con todos los respetos a Tony "The Cat" Martin su antecesor le sobrepasaba en todos los aspectos; voz, carisma, presencia...
Un vocalista que lo tenía absolotamente todo para ser uno de los grandes, pero que desafortunadamente la plaga de la pasada centuria se lo llevo por delante. Por suerte siempre tendremos su legado para disfrutar de su inconmensurable voz.



miércoles, 22 de julio de 2009

SOUL MOVERS TICKET GALLERY – PART 2











Cuando publicamos nuestra primera entrega de tickets de concierto hace algunas semanas, el amigo Marc nos sugirió que dedicáramos una de nuestras galerías a Deep Purple y al resto de la Saga. El repetido visionado del dvd History, Hits & Highlights ’68-’76 -comentado hace unos días en Soul Movers-, me ha dejado inmerso en una etapa en la que en mi equipo de música tan sólo suenan Blackmore, Lord y compañía, así que ahora más que nunca es un placer poder colgar unas cuantas entradas para seguir conmemorando el enorme legado de la banda. Enjoy!

lunes, 15 de junio de 2009

SOUL MOVERS TICKET GALLERY – PART 1











Durante los últimos años, y debido al avance de la tecnología -venta por internet o mediante cajeros automáticos-, hemos visto mermado nuestro placer a la hora de adquirir entradas para conciertos. No hace tanto tiempo atrás, los promotores intentaban esmerarse y nos ofrecían un pequeño fetiche para conservar junto al tourbook o la camiseta de turno. La mayoría de los diseños que obteníamos no eran merecedores de una galería propia en el Museo del Prado, pero sí que nos hacían sentir que conseguíamos algo a cambio de nuestro preciado dinero tras salir de nuestra tienda de discos favorita, por supuesto, sin hacer cola alguna ni pasarnos horas y horas tras el teléfono o el ordenador. Especialmente entrañables los tickets realizados por la promotora Gay & Company, no excesivamente vistosos, pero pequeños y de un material que, podemos certificar personalmente, aguantaba el paso de los años de forma encomiable. Hoy en día nuestras entradas de las giras de Judas Priest/Warlock de 1.986, o de Gary Moore/Shy un año más tarde, por poner dos ejemplos que hemos ilustrado, se conservan como el primer día que llegaron a nuestras manos. No podemos decir lo mismo de la roñosa entrada que nos dieron a cambio de casi 40 euros en el último concierto de Whitesnake en Barcelona. Comparen y juzguen ustedes mismos.

miércoles, 10 de junio de 2009

JON LORD DAVID COVERDALE 1974

Dando un garbeo por ese caja de sorpresas que siempre es "You Tube" me he topado con esta filmación que no tenía ni la mas remota idea de que existía. Por las imagenes y situación se debe tratar de 1974 cuando Jon Lord grabó su álbum en solitario Windows. Al igual que en el disco nos encontramos con David Coverdale y Glenn Hughes recién ingresados en la púrpura profunda. Además tenemos a Pete York, Tony Ashton y Ray fenwick poniendo su granito de Arena. No sé si existirá mas metraje filmado, pero sería interesante intentar publicarlo en DVD en alguna antología sobre la saga púrpura como la que se avecina en breve en doble DVD. Un placer para los sentidos, y además Coverdale demuestra en esta filmación que su background se encuentra en la música más negra. A disfrutarlo.

lunes, 25 de mayo de 2009

Clásicos por clásicos

Es lunes y, después de un tiempo sin escribir sobre ¿la mayor? de mis aficiones, me decido a coger una birra y sentarme ante el PC. ¡¡Horror!!: la farra del finde ha dejado mi nevera sin una gota de zumito de cebada. Pues me centraré en la música. En la música de los clásicos del rock que han versionado a otros clásicos. No pretendo hacer un listado más o menos completo sino introducir una serie de nombres y de canciones que sirvan de punto de partida para debatir…o incluso para descubrir y redescubrir.
Voy a dejar de lado las innumerables versiones que se han hecho de los Beatles porque no es cuestión de llenar páginas y páginas hasta dejar sin capacidad operativa a la red de redes.

Sin contar a los de Liverpool, la primera que me viene a la cabeza es “I shot the sheriff” (Eric Clapton dando su visión del tema de Bob Marley), quizás porque es uno de los momentos cumbre de la carrera del genial Clapton, uno de mis guitarristas favoritos, al menos hasta finales de los 70. Aunque yo siempre me quejé del excesivo número de piezas no firmadas por él que incluía en sus discos, hay que reconocer que las bordaba. Como “Cocaine” (escrita por J.J.Cale), ésta de menor mérito porque es prácticamnete una fotocopia del original.

¿Y qué decir de “Mr. Tambourine man” de Bob Dylan?. Pues que la revisión hecha por The Byrds supera a la del cantautor con creces, y no sólo a nivel de éxito popular.

También Deep Purple superó claramente a sus predecesores con las covers incluídas en su “Book of Taliesyn”. Sí, sí…ese disco de la época perdida de los Purple, esa primera trilogía que gusta más a los amantes del progresivo que a los del hard rock. Me refiero a “Kentucky woman” (Neil Diamond) y “River deep, mountain high” (Ike & Tina Turner).

Cambio de tercio: unos que no superan la original no porque lo hagan mal sino porque la genuina es insuperable son The Sweet con “My generation” de los Who. Y la incluyo aquí porque son una canción y dos bandas que me encantan. ¿Alguna objección?.

Pues sigo. Ahora pasan por mi mente progresiva no ya piezas sueltas de otros rockeros sino grandes obras de música clásica al completo. Los dos ejemplos más claros, “Pictures at exhibition” (Emerson, Lake & Palmer revisitando a Modest Mussorgsky) y “Ciclos” (Canarios rediseñando de arriba abajo “Las cuatro estaciones” de Vivaldi en un trabajo de un mérito y originalidad dignos de mención. Quien todavía no lo haya descubierto, aún está a tiempo).

Alargo el brazo hacia el estante de hard rock y lo primero que encuentro son los Scorpions. Pues también han cantado temas de otros. El “Dust in the wind” de Kansas sin ir más lejos, aunque no se metieron en el estudio para eso, sólo la cantaron en directo y la incluyeron en su álbum “Acoustica”. Un divertimento, vamos.

Un poco más a la derecha en mi estantería veo los CD’s de Judas Priest e inmediatamente pienso en el “Diamonds and rust” de Joan Baez. ¡¡Toma versión elevada a la máxima potencia ¡!. Es como si la pastelosa Baez hubiese acompañado al bueno de Obélix en su baño en el caldero de la pócima mágica.

Y no continuo porque así quedará material para innumerables secuelas. ¿A que suena a amenaza?, Ja ja ja…se lo que hicísteis el último concierto…

domingo, 10 de mayo de 2009

REPTILES PREHISTÓRICOS


Gracias a la audacia de mi compañero Da Muzz, en los últimos días he tenido la oportunidad de disfrutar de una serie de grabaciones realmente históricas que merodean por internet. Especialmente interesante la llamada ‘Silver Tongue’, un doble cd con dos de las primeras actuaciones de la historia de Whitesnake. La formación de la banda a principios de 1.978 era la de David Coverdale, Neil Murray al bajo, Micky Moody y Bernie Marsden a las guitarras, David Dowle a la batería, y Pete Solley a los teclados. Faltaba poco tiempo para que estos dos últimos miembros hicieran sitio primero a Jon Lord, y poco más tarde a Ian Paice. Faltaban también pocos meses antes de que la banda volviera a llenar recintos medianamente decentes. Y es que los primeros Whitesnake tuvieron que empezar de cero, actuando en pequeños clubs, ante unos pocos de cientos de fans de Deep Purple que buscaban un antídoto ante lo que les ofrecía la escena punk del momento. Una de las grabaciones de ‘Silver Tongue’, precisamente la que goza de un sonido realmente espectacular, es la que a la postre significó primera actuación del grupo fuera del Reino Unido, concretamente, en Alkmar, Holanda, el 17 de Junio de 1.978. Como introducción a un corto, pero sorprendente concierto con versiones inesperadas de ‘Lady Luck’ o ‘Lady Double Dealer’ de los Purple, junto a piezas inéditas para el público como ‘Steal Away’ o ‘Come On’ –no olvidemos que su EP Snakebite no vio la luz hasta finales de ese mismo mes-, podemos escuchar una corta entrevista a Coverdale. Con la perspectiva del tiempo, es inevitable esbozar una sonrisa al escuchar algunas de las respuestas del cantante, en ese momento absolutamente quemado y desgastado tras casi cuatro años de vorágine absoluta con Deep Purple. Nos ha parecido interesante transcribir el pequeño diálogo, un fascinante pedazo de historia de una etapa poco conocida por la mayoría de fans de Whitesnake. Un documento que comienza con nuestro hombre confesando a la reportera que antes de Purple, poco había hecho de remarcable..


D.C.: El primer L.P. que jamás grabé fue con Deep Purple, y la primera vez que toqué para una audiencia mayor de 300 personas, fue en Copenhagen con Purple.

¿Cómo fue el estar expuesto a audiencias tan grandes por primera vez?
D.C.: Fue muy bien, muy divertido, había muchas mujeres. En ese momento Deep Purple era un grupo de seres humanos muy majo.

¿En ese momento...? (La periodista intenta indagar, aunque sin éxito, ante las palabras de Coverdale)
D.C.: Sí, en ese momento.

¿Cuál fue el motivo de la separación de Deep Purple?
D.C.. Porque al final ya no era un grupo, éramos 5 egocéntricos luchando por los focos. Ya no estoy interesado en competir, estoy muy feliz con lo que soy capaz de hacer y de componer como persona y como intérprete, lo hago lo mejor que puedo. Entonces lo hice lo mejor que pude teniendo en cuenta las circunstancias, pero ahora ya no estoy por la labor de pelearme con nadie, tan sólo quiero hacer lo que hago, disfrutarlo, y divertirme con ello.

El año pasado iniciaste una carrera en solitario, y tuviste que comenzar de nuevo otra vez, tocando en pequeños locales. ¿Cómo te sientes al respecto?
D.C.: Mucho mejor.

¿Por qué?
D.C.. Porque ahora hay más comunicación en lugar de separación. Con Deep Purple tenía siempre conmigo a dos jodidos tipos enormes de seguridad, guardaespaldas que cuidaban de mi. Tocábamos en escenarios situados a 30 pies sobre la audiencia, no podía tocar a la audiencia, no podía hablar con el público a menos que me pusiera a gritar. Ahora, después de los conciertos, si alguien me trae alguna fotografía, se la firmo. Entonces no podía tener contacto con mi audiencia. Del concierto a la limusina, hacia el hotel, y de allí al aeropuerto. Nunca podías tener contacto con la gente para la que habías tocado.

¿Por qué has llamado a tu nuevo grupo Whitesnake?
D.C.: Porque mi tipo de música favorito es el Cock Rock. Whitesnake es una manera bonita de decir polla. Y yo no soy negro (risas).

En directo aún tocáis algunas de las canciones de Deep Purple.
D.C.: Claro, yo las escribí. (N.d.r. – El tono de Coverdale, aunque amable, es claramente el de alguien que está a la defensiva)

¿Lo hacéis para complacer a vuestro público o para vosotros?
D.C.: Lo hacemos porque no tenemos suficientes canciones nuevas. Deja que te explique algo. Mi deseo no es iniciar una carrera en solitario como tú puedes imaginar o como la compañía discográfica dice. Soy un cantante de grupo, nada más. Cuando dejé Purple, yo era un buen partido por el hecho de haber formado parte de la banda, y mucha gente quería parte del pastel. Esta gente no se conformó con su parte del pastel y se me negó la oportunidad de tocar en directo, así que durante los dos años posteriores a Deep Purple nunca pude tener un grupo. Compuse mis primeras canciones yo sólo al piano, con el sol entrando en la sala de estar. ¡Es imposible rockear en la sala de estar! Así que todas las canciones que escribí para mis discos en solitario eran del tipo –cantando- “Estoy tan jodidamente triste”.

¿Por qué no aceptaste ninguna oferta para unirte a otras bandas?
D.C.: La única oferta que llegué a considerar fue una de Jeff Beck, aunque al final no se materializó. Era un banda con Jeff Beck, Willy Weeks, Andy Newmark, y otro tipo llamado Jean Roussel. Dije que sí estaba interesado, pero al final todo se despedazó. Las únicas ofertas que tuve fueron las de Uriah Heep y Black Sabbath, toda esa basura (risas nerviosas de la reportera). No me malinterpretes, yo he tocado con la mejor basura del mundo, no sé si me explico.
(N.d.r.- De hecho, Coverdale llegó a ensayar en algunas ocasiones con Uriah Heep, por lo que imaginamos que en su momento sí llegó a considerar la oferta de Mick Box y compañía.)

¿Cuál ha sido el motivo por el que habéis grabado la canción de Bobby Bland (‘Ain’t No Love In The Heart Of The City’)?
D.C.: Antes de Navidad, cuando estábamos haciendo las pruebas para formar la banda, una de las canciones con las que hacíamos jam sessions era ‘Ain’t No Love In The Heart Of The City’. Nos salía tan bien que decidimos grabarla, es una canción muy bonita. La verdad es que no hay mucho amor en el corazón de la ciudad cuando estás solo. Copenhagen, Munich, Londres, da igual donde estés, es siempre lo mismo si estás solo. Cuando oyes decir, “Londres es la mejor ciudad, o Los Angeles... no lo son si te encuentras solo.

lunes, 20 de abril de 2009

DORTMUND FESTIVAL, 18 DE DICIEMBRE DE 1.983



Fantaseemos por un momento sobre un hipotético festival perfecto al que a todos nos hubiera gustado asistir, por ejemplo, en la década de los 50. El cartel sería algo parecido a este: Elvis encabezando el evento, por supuesto luciendo el traje dorado que lució en la portada de Elvis’ Gold Records Volume 2. Por debajo del Rey, y en el orden que les parezca más acertado podrían haber actuado Buddy Holly, Little Richard, el Jerry Lee más salvaje que se puedan imaginar, y ya puestos a pedir, Frankie Lymon & The Teenagers –presentando su nuevo single ‘Why Do Fools Fall In Love’- y Johnny Burnette y su Rock And Roll Trio destrozándonos con su Rock Therapy. Tiene buena pinta, ¿no? Pues bien, algo parecido, pero trasladado al mundo del Heavy Metal y del Hard Rock sucedió el la Alemania pre-caída del muro de Berlín la semana antes del día de navidad de 1.983 en Dortmund. Con una destreza sin parangón, unos promotores que merecerían la beatificación inmediata, consiguieron aunar las agendas de seis de las bandas más populares del momento para organizar algo irrepetible, el festival más espectacular que jamás se ha visto en los más de 40 años de historia del género, con permiso del U.S. Festival. Sobre un mismo escenario, unos Judas Priest a punto de editar Defenders Of The Faith, los Def Leppard de Pyromania, un Ozzy Osbourne un tanto fuera de sí presentando Bark At The Moon, los Scorpions llegados especialmente al festival después de parir en el estudio Love At First Sting, el Michael Schenker Group en plena gira de Built To Destroy, y Iron Maiden cerrando su World Piece Tour y ofreciendo posiblemente el mejor concierto de su carrera hasta el momento. Si a este ya de por sí inmejorable cartel le añadimos a la nueva sensación llegada de los U.S.A. en la figura de los Quiet Riot de Metal Health, recién aterrizados con su número 1 debajo del brazo, y unos entrañables Krokus que nadie sabe qué demonios hacían en tan magno evento, nos encontramos con algo realmente grande. En su momento en nuestro país, tan sólo podíamos soñar con asistir a algo parecido, y nos tuvimos que conformar con las críticas que aparecieron en las publicaciones hispanas existentes, a destacar un entrañable especial que editó Popular 1 a principios de 1.984. Dichas revistas, para qué negarlo, no han aguantado demasiado bien el paso del tiempo, ni a nivel gráfico, ni especialmente a nivel literario, pero no podemos negar el gran servicio que nos ofrecieron en un momento en que la pasión y la ilusión nos impedían ver sus muchos errores y defectos. El devastador paso de Iron Maiden sobre el escenario del Westfalenhalle de Dortmund (donde, por cierto, veinte años más tarde, filmarían su DVD Death On The Road durante la gira de presentación del flojo Dance Of Death) lo pueden localizar en su integridad en su imprescindible doble DVD The Early Years. Steve Harris, Bruce Dickinson, Dave Murray, Adrian Smith y Nicko McBrain eran intocables en aquella época, no había banda en el planeta que pudiera hacerles sombra, de hecho, barrieron al resto de formaciones ese día a pesar de aparecer sobre el escenario a una hora tan poco favorable como las 16 hrs. La televisión alemana filmó a todos los grupos, así que aunque tan sólo Maiden han editado el material de forma oficial, el resto de conciertos se pueden encontrar fácilmente en la red. Especialmente recomendables los sets de unos Def Leppard imparables y con unas ganas enormes de comerse el mundo (el inicio con ‘Rock Rock ´Till You Drop’, ‘Billy’s Got A Gun’ y ‘Foolin’ es de los que te deja sin aliento, aunque sea en el sofá de tu casa) y el show de Ozzy Osbourne presentando las canciones de su Bark At The Moon con unos acompañantes de lujo: Jake E. Lee a la guitarra, Bob Daisley al bajo, Carmine Appice a la batería, y Don Airey a los teclados. Impagables los brillantísimos planos de las manos de Lee interpretando los solos de ‘Forever’ o ‘Mr. Crowley’, un talento sobrehumano que desafortunadamente, y salvo los puntuales y excelente discos de Badlands, se echó a perder de forma incomprensible. Así que ya saben, a navegar por la red como cosacos, y a recopilar material para disfrutar este próximo fin de semana, a poder ser con un cargamento gigante de palomitas en una mano y varios litros de refresco a elegir en la otra. Quizás no su cuerpo, pero su espíritu rejuvenecerá unos cuantos años, y durante unas pocas horas no podrá dejar de esbozar una tonta sonrisa en su semblante.

miércoles, 8 de abril de 2009

EL HEAVY SI ERA VIOLENCIA


A raíz del articulo publicado por D. Ramshackle Man me ha venido a la memoria el concierto en Barcelona de la gira de Scorpions del año 86 y los sucesos acaecidos en dicho evento.Los allí congregados no éramos conscientes de lo que se estaba desarrollando en el exterior del estadio Narcis Sala hasta que fuimos testigos de la entrada desde la calle de los servicios de emergencia con un tipo con la cavidad ocular vacía a causa de un pelotazo de goma de las fuerzas del orden ya que afuera no le podían dar asistencia medica debido al desorden y caos que asolaba la zona.Al día siguiente en los informativos dieron buena cuenta de lo que ocurrió: masas de jóvenes melenudos mosqueados por el elevado precio de las entradas intentaron acceder al estadio con las consiguientes cargas policiales.El balance fueron barricadas ardiendo en la calle, vehículos volcados, vallas destrozadas, violentos enfrentamientos que originaron 40 heridos y 17 detenciones y una imagen del colectivo heavy por los suelos.Al cabo de dos días el grupo presentaba su show en el estadio del Rayo Vallecano en Madrid y más de lo mismo con un balance mas trágico si cabe, un joven de 23 años fallecía por tres machetazos asestados por un energúmeno yanki supuestamente de la base americana de Torrejón. Durante el concierto de Scorpions, al que asistieron 18.000 personas, se produjeron otros muchos incidentes. En el exterior del campo vallecano, grupos numerosos de jóvenes sin entrada -el precio de ésta era de 2.200 pesetas- intentaron escalar las paredes del recinto con la intención de colarse, lo que impidió la policía que, a pie y a caballo, vigilaba las inmediaciones del estadio. Una hora después de la muerte del joven, la policía encontró a otro joven de 27 años, con una herida causada por una tijera, y fue hospitalizado en el hospital Provincial con pronóstico reservado.Otro joven fue atendido por herida de arma blanca en el costado.
En cuanto al concierto, pues la verdad, bastante que desear.MSG acompañaba a los alemanes en esta gira y defraudaron casi por completo.Partiendo de la base que el cantante que le acompañaba era el patético Robin Mcauley, Schenker tampoco hiló muy fino. No sobresalió en ningún momento. A todo esto se unió un sonido muy poco nítido que no contribuyó a que el concierto tuviera brillantez alguna.
Y de Scorpions que puedo decir …..que fue como visionar el video del doble en directo “World Wide live” que fue justamente su actuación. Visionar el video del citado álbum y asistir al concierto, fue la misma cosa.Hasta al bueno de Klaus Meine se le escapo el Good night California?! En conclusión, un concierto sin reproches, pero también sin sorpresas. Bueno la verdad es que antaño y a raíz de estos acontecimientos si que existía ese “gusanillo en el estomago” cada vez que asistías a un concierto de heavy metal pensando siempre en ese factor de “se va a liar, se va a liar”……..Que buenos recuerdos y que buenos tiempos que no volverán. Hoy, podemos rememorar esos años dorados de melena crepada al viento (excepto la frente de Klaus Meine, claro) y movemos la cabeza una vez más al ritmo de la genial Rock You Like A Hurricane.