Llevaba ya unos cuantos días sin dejarme caer por aquí. Asuntos que no vienen al caso me han tenido con el tiempo ocupado, y mira por donde que no puedo escoger día con titular mas señalado para juntar unas letras; Amy Winehouse ha muerto. Correrán ríos de tinta, hablarán los que disfrutaban con su música, los que no han escuchado sus discos también, se organizarán tertulias en las que genuinos analfabetos musicales soltarán opiniones deslavazadas, muchos hablarán como si la hubieran conocido de toda la vida...Lo habitual en estos casos, sin olvidarnos de los pitonisos que pronunciaran esa sentencia tan profunda que es: "Se veía venir". Servidor va a abstenerse de juicios someros y absurdos, a final de cuentas no vale la pena perder el tiempo con ellos, y la historia de la música popular esta llena de caídos en la batalla de los excesos, es mucho más provechoso recordar al artista y a su música. Porqué quizás muchos no se han enterado o tampoco los interesa, pero Amy Winehouse era una gran artista que facturó música con letras mayúsculas. Sin ninguna duda esta zagala londinense era la mejor artista que había dado el nuevo milenio, y Back To Black un clásico de esta era. Resulta gracioso que se hable de ella como una artista englobada en el movimiento neosoul, cuando fue ella la originó este movimiento, sin Back To Black y sus grandes ventas no habríamos oído hablar jamás de Eli "Paperboy" Reed o James Hunter, artistas que siendo dignos no le llegan a la suela de los zapatos a la protagonista de este post. El segundo disco de Amy me cogió totalmente por sorpresa, que frescura, que desparpajo, el sonido Motown y girl group volvía a la palestra pero sin sonar forzado. Un estupendo revival que sonaba deliciosamente retro pero a la vez atemporal, y tenía una cosa de la que adolecen la mayoría de los adalides del nuevo soul; canciones. La celebérrima «Rehab», «You Know I'm No Good», «Tears Dry On Their Own»...Mientras otros se preocupan de copiar un sonido Amy compuso canciones que se quedaban en la cabeza y que creaban adicción. En definitiva, una gran perdida. ¿Cómo hubiera evolucionado su carrera? eso nunca lo sabremos, nos tendremos que conformar con el material inédito que imagino que empezará a aflorar, esperemos que al menos la discográfica lo haga con tanto buen gusto como el que tuvo ella a la hora de redefinir su sonido tras el modernete debut Frank, un álbum que servidor no acaba de pillarle el punto.
No voy a poner ningún vídeo para recordarle, los que la conocéis bien no lo necesitáis, y los que no hayáis escuchado esa obra imprescindible llamada Back To Black ya tardáis en haceros en favor, siempre y cuando gustéis del soul clásico. Descansa en paz Amy
