Ya queda un poquito menos para la cita del 2 de agosto en Badalona. Triple cartel de vértigo con Judas Priest, Motörhead y Saxon, la verdad es que hay ganas a pesar de las últimas perrerías que nos están haciendo a los fans los creadores de Defenders Of The Faith, como la suplantación de KK Downing por un don nadie o el vendernos esta gira como la última cuando está claro que piensan seguir entre nosotros mientras el cuerpo aguante. Pero, si hay alguien a quien servidor tiene ganas de volver a ver es a las huestes de Lemmy, algo que se reafirma cuando se vuelve a escuchar su morrocotuda última obra. Un trabajo impecable de diez tonadas, cuarenta minutos y ninguna tregua para el oyente. Férreo, marchoso, contundente y con el regusto vacilón que caracteriza su música desde mediados de los noventa. Poco más se puede añadir, todo suena a Motörhead pongas la tonada que pongas. Burros como ellos solos en «I Know How To Die» y «Outlaw», marchosos en «Rock’ n’ Roll Music» y «Bye Bye Bitch Bye Bye» o rememorando la época Orgasmatron en «Bortherhood Of Man». Otra declaración de principios en toda regla del Sr. Lemmy Kilminster, con voces cazallosas, riffs afilados y baterías atropelladas. Siguen en plena forma y me da que Halford y Cia mucho se lo tendrán que currar para que Lemmy y su carisma no les hagan quedar como segundo plato del menú.
