Tal día como hoy pero hace setenta y siete años venía al mundo en una humilde casa en Tupelo el artista más grande que nos ha dado América; Elvis Presley. Sin su irrupción cual elefante en cacharrería en la década de los cincuenta posiblemente el rock hubiera quedado como una moda más, una anécdota...Pero su aparición fue tan demoledora que marcó a fuego a una generación entera que decidieron que no querían ser como sus padres, aparte de dejarnos un legado discográfico que tiene más valor que todo el petróleo de Kuwait. En resumidas cuentas, sin Elvis ni yo estaría escribiendo estas lineas ni vosotros leyéndolas. Aprovecho ya de paso para felicitar la onomástica a otros ilustres ochos de enero; David Bowie, Gloria y Greenshadow.
WITHOUT A SONG THE DAY WOULD NEVER END, A MAN AIN´T GOT A FRIEND, THE ROAD WOULD NEVER BEND. SO I KEEP SINGING A SONG. (ELVIS PRESLEY)
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domingo, 8 de enero de 2012
viernes, 19 de agosto de 2011
ELVIS PRESLEY (08-01-35/16-08-77)
Lo se, lo se, llego tarde, pero como se suele decir nunca es tarde cuando la dicha es buena. Buena buena no es, pero recordar la figura del rey nunca está de mas, aprovechando que nos dejó hace treinta y cuatro años el pasado 16 de agosto. Su castigado cuerpo saturado de recetas legales junto a un ritmo de vida absolutamente demencial dijo basta, murió la persona pero nació la leyenda. Titulo merecido ya que fue el más grande. Muchos frunciréis el ceño pero está claro que sin su irrupción en la década de los cincuenta como elefante en cacharrería el rock & roll hubiera sido una moda más, totalmente efímera. Lo que le coloca directamente como el artista más importante de todos los tiempos, tanto que sin su presencia servidor posiblemente no estaría escribiendo en este rincón. Unos le prefieren como el rocker que en los cincuenta puso el panorama musical patas arriba, otros como el artista maduro que se empapó de blues, soul y country a finales de los sesenta, incluso habrá quién tenga debilidad por su surrealista carrera cinematográfica, da igual Elvis era el genuino rey en cualquier faceta por discutible que esta fuera. Finalizo este pequeño panegírico dejándoos con la que probablemente sea su interpretación más sentida; 1968 y su Comeback Special, tomando de nuevo su corona tras acabar hasta el gorro de rodar un bodrio tras otro.
domingo, 31 de julio de 2011
ROLLING STONE AGOSTO 2011
No, desde luego que no voy a dedicarme a ensalzar desde este rincón a la versión española del histórico magazine americano. Quitando puntuales artículos la mayoría de lo publicado roza el vacío más absoluto, siendo esta revista un escaparate de tendencias y una especie de guía para gente que se piensa que le gusta el rock pero que en realidad no han entendido para nada de que va esta película. Esto no quita que este mes se hayan lucido con la portada, aprovechando que es el mes más Elvis del año publican un artículo sobre biografías rockeras escandalosas publicadas en castellano y para adornarlo sacan una antológica foto del Rey en cubierta. Una clásica instantánea de los cincuenta en la que sale joven, apuesto y que es merecedora de colgar en una pared. De compra obligada para cualquier devoto del oriundo de Tupelo, por lo demás la revista en su tónica habitual, es decir, la vacuidad absoluta, salvándose sólo un artículo sobre las mejores canciones de Dylan firmado por ilustres como Mick Jagger o Keith Richards entre otros.
martes, 3 de mayo de 2011
ELVIS PRESLEY: THE SUN SINGLES COLLECTION

Queridos amigos; lo que aquí les presento es canela en rama, una jodida maravilla. Cinco singles, no uno ni dos, sino cinco singles que reproducen a la perfección el formato de Sun Records en 1954, cuando nuestro reverenciado Elvis abrió aquella puerta del estudio de grabación de Sam Phillips allá en Memphis, y el mundo de la música popular cambió totalmente. Nacía el futuro Rey del Rock ´n´ Roll.
Sus cinco primeros singles están aquí, desde la mítica “That´s All Right, Mama”, pasando por la rockera “Good Rockin´Tonight” y llegando a la hipnótica “Mistery Train”. Y son sólo tres de diez auténticas perlas presentadas en un precioso box-set de brillante cartoné que contiene en su interior los cinco vinilos en sus respectivas fundas que reproducen fielmente el logotipo y presentación de los discos que registraba personalmente aquel Caballero del Sur de nombre Sam Phillips.
¿Qué más puedo decir amigos? Que es un auténtico gozo tener semejante producto en las manos, tocarlo, mirarlo, apreciarlo en su justa medida, en lo que representa y en lo que se llegó a materializar. Y por supuesto, escucharlo, simplemente maná para los oídos de cualquier buen rockero que se precie de llamarse así. Dejarse llevar por la imaginación y situarse en los lejanos 1954 y 55 cuando aquel niño de 19 años entró en el local del amigo Phillips con la “única intención” de grabar en un single un par de canciones, y la vida de aquel imberbe y la de todos nosotros cambió para siempre, y eso que nosotros aún no habíamos nacido. Imagínense lo que ha supuesto tener semejante maravilla en mi poder para siempre.
Por cierto, se me olvidaba lo más importante; el precio del producto. Pues verán vds. Señoras y señores, esta hermosa caja de 5 vinilos no sale a la venta por 100€, ni por 90, 70, o 50€, no señor. Ni tan siquiera por 40 o por 30. Que va, para nada. La pueden conseguir por la módica cantidad de 22 euritos, oigan. ¿Qué donde? Pues en ciertas tiendas de ocio de capital francés, de las cuales en Barcelona hay ya 4 o 5. La última inaugurada hace apenas un mes dentro de un centro comercial que antiguamente fue una Plaza de Toros.
Avisados quedan. Un saludo y Good Rockin´ Tonight.
(Texto por cortesía de The Bald Rocker)
(Texto por cortesía de The Bald Rocker)
sábado, 23 de abril de 2011
TRIBUTO AL REY POR GREG MILLER
21:00h: Teatro Tívoli. En el corazón de la Ciudad Condal, Greg Miller salía al escenario de riguroso negro en la que sería su primera interpretación de, precisamente, una de las primeras actuaciones de Elvis en la TV de su país; el Stage Show de los Dorsey Brothers. El futuro Rey del Rock ´n´ Roll interpretó, entre otras, "Shake, Rattle & roll" del gran Big Joe Turner, comenzaba el año 1956 y nacía el Rock con mayúsculas.
Greg Miller, considerado por los que entienden del tema como el mejor impersonator del Rey, rinde un homenaje a lo largo de casi dos horas de espectáculo, con respeto y máxima profesionalidad, interpretando diversos temas de Elvis -no están todos los que son, pero si son todos los que están- y consiguiendo, a mi modesto modo de ver y entender las cosas, que el espíritu del Rey sobrevolara nuestras cabezas, llegara a nuestros corazones e incluso nos hiciera creer, por momentos, que estábamos asistiendo a un concierto del auténtico hijo de Tupelo. Desgranando unas treinta canciones, acompañado de un correcto plantel de actores, grupo de baile, coristas y banda de acompañamiento; con una puesta en escena correcta, justa y sin pretensiones, basada lógicamente, en primar a la estrella principal sobre todo lo demás, Miller versionó desde la canción mencionada más arriba, pasando por más clásicos 50´s como "Heartbreak Hotel", "Hound Dog", "Blues Suede Shoes", o el mismísimo "Jailhouse Rock" con número carcelario y barrotes de por medio incluidos.
Greg Miller, considerado por los que entienden del tema como el mejor impersonator del Rey, rinde un homenaje a lo largo de casi dos horas de espectáculo, con respeto y máxima profesionalidad, interpretando diversos temas de Elvis -no están todos los que son, pero si son todos los que están- y consiguiendo, a mi modesto modo de ver y entender las cosas, que el espíritu del Rey sobrevolara nuestras cabezas, llegara a nuestros corazones e incluso nos hiciera creer, por momentos, que estábamos asistiendo a un concierto del auténtico hijo de Tupelo. Desgranando unas treinta canciones, acompañado de un correcto plantel de actores, grupo de baile, coristas y banda de acompañamiento; con una puesta en escena correcta, justa y sin pretensiones, basada lógicamente, en primar a la estrella principal sobre todo lo demás, Miller versionó desde la canción mencionada más arriba, pasando por más clásicos 50´s como "Heartbreak Hotel", "Hound Dog", "Blues Suede Shoes", o el mismísimo "Jailhouse Rock" con número carcelario y barrotes de por medio incluidos.
De los años 60 -dicen que la época más floja de Elvis, aunque otro día podríamos hablar del tema en cuestión- me permitirán destacar un par de logrados y entrañables momentos. El 1º es, ni más ni menos, la recreación del programa de TV de Frank Sinatra "Welcome Home Elvis" de 1960.Programa que Sinatra se vio "obligado" a realizar debido al gran acontecimiento mediático que significo en los USA el retorno del servicio militar de nuestro héroe . Aquí Greg Miller/Elvis y el actor catalán Tino Roig en la piel del amigo Franky se marcan el famoso dueto de los dos grandes con las canciones "Love Me Tender" y "Witchcraft". Consiguen un momento, repito, verdaderamente entrañable recreando en el escenario unas imágenes por las que servidor hubiera matado por ver en directo aquel año del Señor de 1960, y verle la cara en color al viejo "ojos azules", bailándole el agua al Rey delante de su público. Para acabar los 60´s, una caliente interpretación de "Fever" con Miller acompañado por cuatro preciosas y sugerentes chicas del grupo de baile que consiguen aumentar por momentosla temperatura del teatro. Y, por supuesto, el gran "Comeback Special TV 68" con el mítico medley "Trouble/Guitar Man" con Miller enfundado en el famoso traje de cuero que utilizó Elvis en su inmortal regreso a los escenarios, tras ocho años de "deambular" por Hollywood. En este número y para cerrar la 1ª parte del show, explosión del juego de luces del escenario y un Greg Miller verdaderamente impresionante, grande.
Segunda parte. Años 70´s, la época madura del Rey. Grandes canciones y buenísimas interpretaciones de Miller luciendo ya los trajes blancos de Elvis, con relucientes adornos y cinturones imposibles. Van "cayendo" canciones como "Suspicious Minds", "In The Guetto", "Burning Love" o la enorme "My Way" versionada por Elvis en el inconmensurable "Aloha from Hawaii". Greg Miller rinde el mejor tributo al Rey interpretando esta pieza de Paul Anka, con auténtico sentimiento, sin estridencias y, sobre todo, con un gran tono vocal.
Elvis, que ha ido apareciendo durante todo el espectáculo en una pantalla situada en el centro superior del escenario, contándonos una voz en off momentos claves de su vida con profusión de fotos, y su relación con Greg Miller en los últimos años de su vida, vuelve para despedirse de nosotros con las imágenes del famoso final del "Comeback". La enorme "If I Can Dream" comienza a sonar, Elvis acomete la tonada y entonces, en un momento quizás excesivo para mí, se le une un Miller vestido de negro, en contraste con la famosa imagen del Rey con el traje blanco y el pañuelo rojo al cuello. El dueto esta bien, no digo que no sea así, pero es un momento demasiado fácil, que busca la emoción empalagosa y gratuita del espectador. Cuando al entrar en el Teatro Tívoli adquirí el programa del espectáculo y ví el set-list, al observar la canción final, y otra no podía ser, ya imaginé el tipo de sorpresa que nos deparaban. Doy gracias que Greg Miller no fuera vestido con el famoso traje blanco del final del "Comeback" y optara por una simple camisa y pantalón negro. El amigo Miller no es tonto, lleva ya muchos tiros pegados en sus más de 20 años como artista sabeperfectamente cuando puede rozar el ridículo en su imitación del Rey, y este era uno de esos momentos.
En cualquier caso llega el final, con un medley súper bien ligado y un Gregg Miller rockeando duro a sus 50 años mientras la compañía va saliendo a saludar al respetable y estos, puestos en pie, dan una justa y merecida ovación a un espectáculo que durante dos horas no ha hecho
otra cosa, que no es poco, que rendir un tributo, un homenaje al Rey del Rock ´n´ Roll con todo el respeto y el cariño del mundo. (Texto y foto de Greg Miller cortesía de The Bald Rocker)
domingo, 27 de febrero de 2011
THE ELVIS PRESLEY ENCYCLOPEDIA
Me imagino que Elvis junto a Dylan y The Beatles, deben ser los tres artistas del mundo de la música sobre los que se han escrito más libros. El Rey en especial debe ser el personaje sobre el que más libros variopintos hay, eso seguro. Desde tratados biográficos al uso, pasando por detalladas crónicas sobre el día que murió hasta encontrar tomos que recopilan sus recetas culinarias favoritas. A nivel biográfico nada puede hacer sombra a la doble obra de Peter Guralnick El Último Tren a Memphis/Amores que Matan, la biografía definitiva del dueño de Graceland, pero como libro de consulta sobre la figura preysleriana esta enciclopedia escrita en la lengua de Shakespeare es oro puro. Un tomo en tapa dura, de grandes dimensiones, de más de tres kilos de peso y con casi seiscientas páginas, que recopila en forma de diccionario todo lo que siempre se ha querido saber sobre el rey del rock. ¿Que necesitas saber todos los hoteles que se hospedo?, vas a la H, buscas Hotel y ahí lo tienes, ¿que fobias sufría el de Tupelo?, pues lo mismo en Fears, sin olvidar que está también toda su discografía, filmografía y canciones reseñadas hasta el último detalle, indicando en el caso de las tonadas quién grabó la versión original del tema. Debido a sus dimensiones es un libro que sólo se puede leer en casa, pero asegura horas y horas de entretenimiento a los obsesionados con el artista más popular de todos los tiempos. Por cierto que no os asuste el tamaño si queréis comprarlo, para lo que es tiene un precio bastante asequible, echad un vistazo a escaparates virtuales como Amazon o Play.com
martes, 28 de julio de 2009
ELVIS PRESLEY: CAN´T HELP FALLING IN LOVE
Desafortunadamente estos días no estoy disponiendo del tiempo que me gustaría para escribir algunos posts, pero escuchando hoy el espléndido directo registrado en 1972 de Elvis presley An Afternoon In The Garden me ha venido a la memoria el inconmensurable Aloha From Hawaii y me apetece rememorar el inmortal «Can´t Help Falling In Love» que cerraba sus conciertos. Uno de mis momentos favoritos de la historia del rock. Los dos vídeos pertenecen a los dos shows efectuados en Honolulu en enero de 1973. Impagable el rey lanzando su capa al público o extendiéndola con ese águila de pedrería fina. Definitivamente el más grande, nunca ha habido nadie como él ni nunca lo habrá.
lunes, 18 de mayo de 2009
ELVIS – CLOSING NIGHT, LIVE AT LAS VEGAS HILTON - 3 DE SEPTIEMBRE DE 1.973

Para que no quede ninguna duda sobre la intencionalidad de este post, me gustaría constatar que para el que suscribe, Elvis Presley es el artista más grande que ha dado la música popular en los últimos cien años. No hay posible discusión al respecto. Una vez clara mi posición al respecto, y desterrada cualquier intención oculta por mi parte, procedamos a juntar unas cuantas líneas sobre un lamentable episodio en la carrera del Rey, un concierto que posiblemente no debía haber visto nunca la luz. O quizás sí, y gracias a su publicación oficial podemos llegar a comprender mejor el calvario que vivió el intérprete de ‘That’s All Right’ en los últimos años de su existencia. Grabado tan sólo 8 meses después del triunfal Aloha From Hawaii Via Satellite, -en el que Elvis se presentó al mundo en un excepcional estado de forma-, el show que encontramos en Closing Night representa sin duda el momento más bajo jamás publicado de forma oficial por RCA-BMG (en este caso, por el sello subsidiario Follow That Dream, dedicado a las rarezas, conciertos, y en general, a material dirigido al coleccionista más empedernido). A lo largo de los 77 minutos del concierto (grabado en el Hotel Hilton de Las Vegas, el 3 de Septiembre de 1.973), podemos escuchar a un Elvis claramente fuera de sí, tan sólo preocupado por hacer chistes fáciles y de dudoso gusto, para nada concentrado en ofrecer un espectáculo mínimamente decente. En esta ocasión, su intachable profesionalidad (que no su voz, impecable como siempre) quedó notoriamente puesta en evidencia, sin duda a causa de alguna medicación extra y poco adecuada para ingerir en según qué cantidades. Teniendo en cuenta que El Rey hizo su entrada sobre el escenario del Hilton montado en la espalda de Lamar Fike -uno de los miembros de la Memphis Mafia-, y con un mono de peluche adosado a su hombro, podemos imaginar cómo se desarrolló el esperpéntico show. Hay muchos momentos delirantes a lo largo de la grabación, así que quizás será mucho mejor detallarlos. Les aconsejamos que no pierdan detalle:
-Durante ‘You Gave Me A Mountain’ Elvis se quejó públicamente, y de forma poco disimulada de la mala calidad del sonido que estaba ofreciendo el equipo del Hotel Hilton (“The sound system in this hotel ain’t worth a damn”, algo así como “El equipo de sonido de este hotel no vale una mierda”).
-A ‘Love Me Tender’ le cambió la letra, con lo que el clásico de 1.956 ganó estas nuevas y delirantes frases: “Love me tender, love me dear, tell me you are mine. I will help you all I can, cause I know you’re blind”. (Ámame tiernamente, ámame querida, dime que eres mía. Te ayudaré todo lo que pueda, porque sé que eres ciega”)
-Similar tratamiento sufrió la sensual ‘Fever’. En esta ocasión usó como dianas de su dudoso humor a dos de los componentes de su acompañamiento vocal: “Myrna Smith and J.D. Sumner had a very mad affair, when their wives and husbands caught ‘em you saw nothin’ but teeth and hair”. (“Myrna Smith y J.D. Sumner tuvieron un romance muy alocado, cuando sus esposas y maridos les pillaron, tan sólo podías ver dientes y pelo”, sin duda una referencia bastante irrespetuosa al aspecto físico de la excelente vocalista de The Sweet Inspirations)
-Se dedicó a cantar la totalidad de ‘What Now My Love’ echado sobre una cama de matrimonio (¿?) que hizo colocar sobre el escenario especialmente para la ocasión.
-Cuando la banda comienza a interpretar ‘Suspicious Minds’, no se le ocurre otra cosa que cantar gran parte de la letra de ‘Bridge Over Troubled Waters’, continuando con la broma durante buena parte de la canción ante la sorpresa de los miembros de sus grupos vocales, que insistían con la letra de ‘Suspicious...”. Sin duda, el momento más surrealista de la historia grabada de Presley.
-En el momento en que parece que va a interpretar de forma seria ‘Bridge...’, le da por cambiar de nuevo la letra: “When you’re weary, feeling bald, when tears are in your ears...” (“Cuando estás fatigado, te sientes calvo, cuando las lágrimas están en tus orejas...”) ¿?
-‘Suspicious…’ gana una nueva frase: “Cause honey, you know how I hate this damn song, I really do...”. (“Porque cariño, tú sabes cómo odio esta maldita canción, de verdad que la odio...”)
-Al parecer, el hotel Hilton se encontraba en ese momento en medio de una regulación de trabajadores. Llegó a los oídos de Elvis que iban a despedir a Mario, uno de sus empleados favoritos, así que tuvo que decir algo al respecto: “No disrespect, I just want to wake up Conrad (Hilton) and tell him about Mario’s job, that’s all”. (“No quiero ser irrespetuoso, tan sólo me gustaría despertar a Conrad y contarle lo del trabajo de Mario, eso es todo”)
-Al presentar ‘My Boy’, olvida el nombre de Richard Harris, el intérprete original del tema, y se refiere a él como “what’s his name” (“como quiera que se llame”).
De todos es sabido que el Elvis de la década de los 70 nos deparó algunos momentos similares a los relatados, no es para nada sorprendente su actitud sobre el escenario. Lo que hace especial al concierto que podemos escuchar en Closing Night es que, en esta ocasión, nuestro hombre concentró en poco más de una hora todo su repertorio de bromas de mal gusto. Recomendamos la escucha de la grabación una vez, aunque sea para constatar su existencia. A continuación, lo más adecuado sería archivar el CD de forma definitiva y recordar al Rey gracias a shows mucho más coherentes e incendiarios como los ofrecidos en el Madison Square Garden de NYC de Junio de 1.972, o los ya mencionados conciertos en Hawaii de principios del 73. Ese es precisamente el Elvis que todos queremos recordar. Un artista absoluto que, aún a día de hoy, no ha encontrado a nadie que ponga en peligro su supremacía.
-Durante ‘You Gave Me A Mountain’ Elvis se quejó públicamente, y de forma poco disimulada de la mala calidad del sonido que estaba ofreciendo el equipo del Hotel Hilton (“The sound system in this hotel ain’t worth a damn”, algo así como “El equipo de sonido de este hotel no vale una mierda”).
-A ‘Love Me Tender’ le cambió la letra, con lo que el clásico de 1.956 ganó estas nuevas y delirantes frases: “Love me tender, love me dear, tell me you are mine. I will help you all I can, cause I know you’re blind”. (Ámame tiernamente, ámame querida, dime que eres mía. Te ayudaré todo lo que pueda, porque sé que eres ciega”)
-Similar tratamiento sufrió la sensual ‘Fever’. En esta ocasión usó como dianas de su dudoso humor a dos de los componentes de su acompañamiento vocal: “Myrna Smith and J.D. Sumner had a very mad affair, when their wives and husbands caught ‘em you saw nothin’ but teeth and hair”. (“Myrna Smith y J.D. Sumner tuvieron un romance muy alocado, cuando sus esposas y maridos les pillaron, tan sólo podías ver dientes y pelo”, sin duda una referencia bastante irrespetuosa al aspecto físico de la excelente vocalista de The Sweet Inspirations)
-Se dedicó a cantar la totalidad de ‘What Now My Love’ echado sobre una cama de matrimonio (¿?) que hizo colocar sobre el escenario especialmente para la ocasión.
-Cuando la banda comienza a interpretar ‘Suspicious Minds’, no se le ocurre otra cosa que cantar gran parte de la letra de ‘Bridge Over Troubled Waters’, continuando con la broma durante buena parte de la canción ante la sorpresa de los miembros de sus grupos vocales, que insistían con la letra de ‘Suspicious...”. Sin duda, el momento más surrealista de la historia grabada de Presley.
-En el momento en que parece que va a interpretar de forma seria ‘Bridge...’, le da por cambiar de nuevo la letra: “When you’re weary, feeling bald, when tears are in your ears...” (“Cuando estás fatigado, te sientes calvo, cuando las lágrimas están en tus orejas...”) ¿?
-‘Suspicious…’ gana una nueva frase: “Cause honey, you know how I hate this damn song, I really do...”. (“Porque cariño, tú sabes cómo odio esta maldita canción, de verdad que la odio...”)
-Al parecer, el hotel Hilton se encontraba en ese momento en medio de una regulación de trabajadores. Llegó a los oídos de Elvis que iban a despedir a Mario, uno de sus empleados favoritos, así que tuvo que decir algo al respecto: “No disrespect, I just want to wake up Conrad (Hilton) and tell him about Mario’s job, that’s all”. (“No quiero ser irrespetuoso, tan sólo me gustaría despertar a Conrad y contarle lo del trabajo de Mario, eso es todo”)
-Al presentar ‘My Boy’, olvida el nombre de Richard Harris, el intérprete original del tema, y se refiere a él como “what’s his name” (“como quiera que se llame”).
De todos es sabido que el Elvis de la década de los 70 nos deparó algunos momentos similares a los relatados, no es para nada sorprendente su actitud sobre el escenario. Lo que hace especial al concierto que podemos escuchar en Closing Night es que, en esta ocasión, nuestro hombre concentró en poco más de una hora todo su repertorio de bromas de mal gusto. Recomendamos la escucha de la grabación una vez, aunque sea para constatar su existencia. A continuación, lo más adecuado sería archivar el CD de forma definitiva y recordar al Rey gracias a shows mucho más coherentes e incendiarios como los ofrecidos en el Madison Square Garden de NYC de Junio de 1.972, o los ya mencionados conciertos en Hawaii de principios del 73. Ese es precisamente el Elvis que todos queremos recordar. Un artista absoluto que, aún a día de hoy, no ha encontrado a nadie que ponga en peligro su supremacía.
sábado, 14 de marzo de 2009
CARÁTULAS MEMORABLES

No voy plasmar en este post mis impresiones sobre lo que está representando para el mundillo musical las descargas ilegales, pero me apetece divagar un poquito sobre uno de los efectos colaterales que está teniendo esta práctica. Me refiero al artwork que envuelve a los nuevos trabajos que se publican, que sencillamente es cada vez mas desangelado. Lógico, si cada vez se venden menos discos hay que recortar gastos de manufacturación y no se va a pagar a un ilustrador o artista gráfico por hacer un trabajo que como mucho servirá para adornar una carpeta amarilla en la sección mi música de un PC. Para la historia quedan carátulas tan emblemáticas como "Abbey Road", "London Calling", "Destroyer", "Sticky Fingers" o la que sirve para ilustrar este post; el archifamoso recopilatorio del rey "50.000.000 Elvis Fans Can´t Be Wrong" que he conseguido hace poco en vinilo.
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