sábado, 6 de junio de 2009

LOS INVASORES DE OTROS MUNDOS (TARGET EARTH)


Que entrañable y seductora es la ciencia ficción de serie B producida en los años cincuenta. Con pocos medios pero muchas ganas e imaginación se facturaron un buen puñado de films que a día de hoy siguen conservando toda su frescura, inocencia y sobre todo ese regusto nuclear provocado por la guerra fría, que en aquellos años tenía a los habitantes de Estados Unidos mirando siempre con recelo y miedo a la poderosa U.R.S.S. Hoy me apetece recordar la olvidada "Los Invasores de otros mundos" que aunque tiene un trasfondo de ciencia ficción en el que los venusianos intentan destruir la tierra va mucho más allá de lo que se puede esperar de un film de estas características. El intento de conquistar la tierra por parte de uno de nuestros planetas vecinos da pie a que el director Sherman A. Rose construya una historia en que dos parejas intentan sobrevivir en un Los Angeles totalmente desértico. Con la amenaza alienigena sobre sus cabezas vemos las virtudes y miserias que esconde el ser humano, las diferentes reacciones ante lo que podría ser un final inminente o como los que no han tenido nunca nada pueden demostrar a lo largo de los 75 minutos que dura la película una montaña rusa de sentimientos y reacciones absolutamente contradictorias. Una estupenda muestra de que el cine clásico de ciencia ficción tiene mucho mas de lo que parece a simple vista. Con esta entrañable y recomendabilísima pelicula de serie B queda patente que hubo una bonita manera de hacer buen cine que nunca más se ha vuelto a dar ni creo que se de.

2 comentarios:

Marc dijo...

Yo también soy fanático absoluto de la scfi 50's. Target Earth es otra maravilla, no es una buenapeli, pero es una maravilla, ya sabes. Y las historias con ciudades arrasadas y últimos seres humanos con vida me han atraído siempre.

Da Muzz dijo...

La scifi 50´s es un terreno maravilloso. Films hechos con más ganas que medios pero que siempre sorprenden. Y que casi siempre transmitían mucho más de lo que parecía a simple vista. Y que decir de ese tufillo nuclear que desprendían la mayoría de ellas...
Un saludo