lunes, 8 de junio de 2009

JUDAS PRIEST: ¿BRITISH STEEL A LA CARTA?


Llevo unos días dándole vueltas a este post en mi cabeza. He leído últimamente que parece ser que Judas Priest van a realizar una gira el año que viene para conmemorar el treinta aniversario de British Steel, en consecuencia en susodicha gira interpretaran el disco en su completa enteridad. Y aquí es cuando llego a la siguiente conclusión ¿Y a mi qué me importa?. No me entendais mal, amo el disco de la mano y la gillette, una de las cumbres de los de Birmingham pero ¿es necesaria esta gira?. Para Halford y los demás supongo que si, pero me parece que las bandas están entrando en posturas muy cobardes y conservadoras debido a las cada vez más paupérrimas ventas de discos. Supongo que mucha gente estará encantada con la noticia pero a mi me entristece, me apena, que las bandas saquen discos que una gran mayoría se despachara en dos escuchas para luego acudir al show de turno a corear las canciones escuchadas hasta la saciedad. Me da pena que las bandas tengan que recurrir a este recurso fácil para al menos asegurarse presencia de personal en los conciertos y seguir teniendo una fuente de ingresos. Echo mucho de menos esos tiempos en los que ibas a un concierto y no sabías con que repertorio te podían sorprender, echo de menos que los grupos confiaran en su nuevo material y se explayaran con él. Me parece bien que las bandas hagan giras de grandes éxitos de cuando en cuando, son apetecibles y sientan bien a cuerpo y espíritu, pero ir a un concierto sabiendo que ahora sonará «Breaking The Law» y más tarde «United», no acabo de verle el qué. Antes esto era impensable, no me imagino a los Stones en 1982 tocando exile entero por su décimo aniversario, ni a Deep Purple en 1987 celebrando el quinceavo aniversario de Made In Japan, ni a Queen en 1985 celebrando el décimo cumpleaños de A Night At The Opera. Quizás me estoy haciendo mayor, pero el cariz que está tomando el rock no tiene nada que ver con lo que yo he conocido y disfrutado.

5 comentarios:

paulamule dijo...

Bueno, creo que ya sabes que yo no tengo ningún tipo de problema con esta moda. De hecho a veces es mejor no tener que aguantar el típico cutre-último disco y difrutar de cabo a rabo con una obra como esta. La cuestión es que giren y poder seguir disfrutándolos en directo quién sabe por cuánto tiempo más.
Salud.

Da Muzz dijo...

Tienes tu parte de razón en que a veces sería mejor que las bandas se guardaran su nuevo disco. Pero creo que el rock como moviemiento no nació para recrearse en estos montajes.
Un saludo

camello dijo...

De acuerdo con el post. El espíritu de sorpresa y rebeldía de los conciertos de rock ha desaparecido por completo. Yo nunca, aún hoy en día, he querido saber qué repertorio va a tocar un grupo al que voy a ver. Pero es que actualmente eso es difícil de conseguir...
Y además, si una banda no tiene fe suficiente en sus nuevos trabajos como para defenderlos en directo, mejor que no editen más discos. Que hagan giras de revival y a otra cosa.

Miguel Angel dijo...

Supongo que despues treinta y pico años girando tiene que ser difícil sorprender al público. ¿Que podría hacer un grupo como Judas Priest a estas alturas para mantener la expectaación? quizá esta no sea la mejor idea pero bueno, al menos harán temas que antes no tocaban.

David González dijo...

Yo diría que los motivos son variopintos. En la mayoría de los casos son económicos, como puede ser el caso que apuntas de Judas Priest y los 30 años del British Steel. En otros creo que simplemente el artista está aburrido y necesita un revulsivo. Tal puede ser el caso de Van Morrison, que cada noche prácticamente toca un setlist diferente, y ahora sale con que interpreta íntegro el Astral Weeks. Al igual que Jethro Tull con Aqualung. Lo de Los Enemigos con Ferpectamente creo que es un infructuoso intento de resucitar la criatura que ellos mismos enterraron. Al igual que Lou Reed con Berlin. Pero por otra parte, nosotros los fans a veces tenemos un regalo que difícilmente podríamos conseguir de otro modo. Me refiero a Roger Waters y el Dark Side of the Moon.
Saludos.