martes, 7 de abril de 2009

NOSFERATU (UNA SINFONÍA DEL HORROR)


He vuelto a verla. Y la verdad es que con más de ochenta años (se estrenó en 1922) la condenada sigue enganchando y desprendiendo la magia de un tiempo muy lejano. Primera adaptación del "Drácula" de Bram Stoker y que se presentó en sociedad con el nombre de "Nosferatu" para no tener que pagar derechos de autor a la viuda del escritor de la novela, tiro que les salió por la culata a los productores ya que la viuda les demandó y perdieron, siendo obligados a destruir todos los negativos y rollos filmados. Por suerte para nosotros las copias distribuidas internacionalmente sirvieron para conservar para la posteridad semejante documento. Nunca olvidaré un pase de filmoteca al que asistí en que se acompañó la proyección aderezada con un pianista en directo.
Todo en el film es memorable pero puestos a escoger algunos highlights, destacar el juego de sombras conseguido por el realizador teutón F.W. Murnau, que aterrorizó a los espectadores de la época con sólo ver la silueta del vampiro y por supuesto la turbadora presencia lograda por el protagonista Max Shreck. Uno de los vampiros definitivos de la historia, impagables esas manos alargadas y su caracterización del mal en persona. Fue tal el impacto logrado por el actor que en la época corría la leyenda de que el protagonista era en realidad un vampiro contratado especialmente para rodar la película.
Hace ya algún tiempo que el film goza de una versión en DVD con su metraje original y títulos originales restaurados. Haceros un favor si todavía no habéis disfrutado de ella, además su precio es bastante asequible.