domingo, 5 de abril de 2009

KURT COBAIN

Parece que fue ayer, pero se cumplen hoy quince años de la desaparición del último icono generacional del rock. Quince años ya cuando en un ejercicio de coherencia el creador de "Smells Like Teen Spirit" decidió poner fin a una existencia que no le llenaba ni le cuadraba con su conflictivo y abigarrado mundo interior.
Honestamente el que suscribe estas líneas nunca conectó con el angst generacional que propagaban Nirvana y la mayoría de bandas a las que se les colocó la pobre etiqueta grunge. Uno había crecido en una época en la que el rock era jolgorio y vitalidad, y sigo pensando lo mismo , pero eso no quita que sintiera y siga sintiendo admiración y profundo respeto por la obra y vida del amigo Kurt. Musicalmente Nirvana fueron una gran banda y Cobain un excepcional vocalista y compositor, para la posteridad quedan grandes obras como "Nevermind", "In Utero" y ese desgarrador "Unplugged" grabado poco antes de apretar el dichoso gatillo. También me gustaba Kurt como personaje; tremenda dicotomía la suya. Odiaba los cliches del rock pero a la vez sentía profunda devoción por iconos como Kiss y Aerosmith, bandas que representaban el way of life que Kurt detestaba. Además siempre hizo gala de un curioso sentido del humor y sino que se lo pregunten al divo Axl Rose que en alguna ocasión estuvo a punto de estrangular al bueno de Kurt con sus propias manos.
En definitiva y muy a su pesar, una estrella (diferente eso si) con todas las de ley.
Sirvan estas lineas de homenaje a un personaje que para bien o para mal cambio muchas cosas en el mundo del rock y que por supuesto desbordaba talento a borbotones. Os dejo con una de las performances más sentidas del hombre de los jerseys a rayas.